Es como asistir a la reunión anual de la familia, la oportunidad de abrazar a los mayores que admiramos, ver cómo han crecido los primos y conocer a los nuevos miembros. Fueron 70 becarios los que participaron en #vsxi, además de 50 invitados que presentaron conferencias o presentaron parte de su obra, algunos de ellos habían asistido como becarios en ocasiones anteriores.

La undécima edición del Festival Internacional de Música y Nuevas Tecnologías “Visiones Sonoras” tuvo como curador a José Luis García Nava y a Rodrigo Sigal en la dirección artística, quienes armaron un programa en el que se manifestó la cualidad interdisciplinar que requieren las soluciones a los problemas de la actualidad: ciencia, arte, tecnología y sociedad son inseparables.

Los jardines eran el lugar idóneo para descansar y compartir ideas; la hora de la comida, el momento para crear proyectos de colaboración. Dos, tres, cuatro días resultan insuficientes para compartir todo lo que se ha hecho en el año, pero es la oportunidad de ponerse al tanto.

Comunidad es la palabra que describe a festivales como Visiones Sonoras, aseveró Eduardo Caballero. El compositor debe tener su espacio, pero también aprender a ser útil para los demás, defendió  Edgar Barroso. Hay que sembrar varias semillas y regarlas todos los días, algunas crecen en días y se convierten en grandes arbustos, otros requieren años para llegar a ser frondosos árboles, fue la metáfora que compartió Alejandro Escuer. #vsxi es tierra fértil.

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Después del último concierto, los participantes de Visiones Sonoras tuvieron una velada en Casa María, para compartir impresiones del programa recién concluido, fue como la fogata callejera que sigue a la fiesta formal del ejemplo familiar antes citado.

Para dar la bienvenida la improvisación de Pollomingus, un grupo de jazz integrado por músicos michoacanos, con más de seis años en la escena local y un nuevo disco titulado ¿En dónde están las tumbas?, su propuesta acompañó las charlas sobre el último concierto en el auditorio de la UNAM, y lo que había pasado en el último día de actividades. No importaba con quién estabas sentado, ya todos se conocían, así que los acentos al hablar se mezclaban, “ya escucho mi pensamiento en mexicano”, comentó alguien proveniente de Colombia.

La Digital Cumbia Acapulco Space Station de Pablo Pérez Zárate, también conocido como Villierezz, provocó que hombros y caderas comenzaran a moverse tímidamente. Después fue el turno de José Luis Martín Galindo, quien compartió su viaje por Tijuana, con su proyecto Antropotrip, inspirado en los sonidos urbanos y las imágenes de la ciudad.

Para continuar con el set de electrónica EleckTricks, de Miguel Ángel Valle Tejeda, que puso a bailar a los compositores, músicos, diseñadores y todo el que se encontraba en el lugar, provenientes de estados como Puebla, Chiapas, Baja California, Aguascalientes, San Luis Potosí, Veracruz, así como el Distrito Federal; y de países como Argentina, Colombia y Reino Unido, quienes poco después regresaron a sus respectivos hogares con un cúmulo de conocimientos nuevos y una lista acrecentada de amigos.

Visiones Sonoras es: un lugar a donde siempre quieres volver, un espacio de encuentros, un escenario de diversidad. Y no es sólo de Michoacán, el CMMAS es un Centro Mexicano, destacó Sigal durante la clausura formal.

¡Hasta la próxima!

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